martes, septiembre 18, 2007

las flores encarnadas



de Hermann Forsterlig
tu conoces la lengua de mis flores
eres veloz como la hierba
a la hora de traducir mis petalos
tus dedos miran con devocion
los estambres tiritamdo
te encanta el silencio del polem
tan lejos del estruendo
de tu ajetreada semilla
Sabes que no me agrada que pises mi jardin
pero sus flores adoran
los ojales de la lengua
cuando las cortas dulcemente con tu lengua