lunes, noviembre 17, 2008

porque no Otoño para citarte al pie humedo de tu corazon peludo?


Poema de TOMAS SEGOVIA

Colección Reservada De Sonetos Votivos


Tu carne olía ricamente a otoño,
a húmedas hojas muertas, a resinas,
a cítricos aceites y a glisinas
y a la etérea fragancia del madroño.
Hábil como una boca era tu coño.
Siempre había, después de tus felinas
agonías de gozo, en las divinas
frondas de tu deseo, otro retoño.
Te aflojabas de pronto, exagüe y yerta,
suicidada del éxtasis, baldía,
y casta y virginal como una muerta.
Y poco a poco, dulcemente, luego,
absuelto por la muerte renacía
tu amor salvaje y puro como el fuego.

2 comentarios:

ángel dijo...

Gracias por este célebre soneto de Tomás Segovia qu gracias a tu espacio estupendo vuelvo a leer.


Saludos...

ángel dijo...

Gracias por este soneto de Tomás Segovia que veulvo a leer gracias a tu espacio estupendo.



Saludos...