martes, noviembre 24, 2009

tus labios vuelan


Tus labios vuelan
sobre mi cielo
donde se estampa un bosque.
Un aleteo concentrico
suplanta el hueso de saliva
con un malestron tangible
Tumbate entre las silabas
arriesga la cordura
gira un astro entrañable
respira hasta caer sin alma.
El «pequeño acantilado»,
a cuyo borde se ha tendido
a descansar con negligencia
la parte más pesada de tu cuerpo
sobresale hasta punzar la muerte.
Volcanica estirpe
la que chupa mi cordura
y eres tu la horda
que empuja la flor de carne
que solo un hocico arde
entre este tinglado de leche.
Mira, lleno de vértigo,
y descubre la vasta y oceánica ceguera
cuyas aguas tienen el calor de un nubio.
Hurga, hurga hocico en llamas,
habla con le petit enfer
donde la savia murmura
un bosque en la punta de mi lengua.
Y ahora encaramado en la cumbre
contempla como palpita el universo.