martes, junio 18, 2013

ARTE O PORNOGRAFIA

¿En qué se diferencian el desnudo artístico y la pornografía?

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Escrito por Diego Förster


Esta es una incógnita a la que siempre se enfrentan casi todos los fotógrafos y modelos neófitos que piensan incursionar en el campo del desnudo…

Para resolver esta clásica polémica podríamos creer que existen legislaciones que enmarcan y separan lo artístico de lo pornográfico pero ahí tendríamos el primer tropiezo puesto que, por lo menos en Colombia, al igual que en muchos lugares del mundo, no hay conceptos contundentes al respecto entonces los parámetros quedan sujetos a variadas perspectivas…

Hay fotografías tan evidentes en lo sexual que sin lugar a dudas se definen cómo pornográficas; sin embargo hay muchísimas imágenes en donde los protagonistas no están en situaciones sexualmente explícitas, donde el manejo de la luz, la escenografía y los ángulos de toma no son genitalmente tan directos de tal manera que terminan siendo imágenes que para algunos resultan pornográficas mientras que para otros son artísticas.


En las culturas occidentales podemos ver, especialmente en Estados Unidos  y en Europa, que en siglo XIX y en gran parte del siglo XX la censura llegó a ser muy estricta entonces era muy poco el material que se consideraba artístico y existían leyes muy contundentes que penalizaban la pornografía.

En la medida en que las influencias religiosas fueron perdiendo espacios, los derechos a la libre expresión los ganaron de tal manera que casi todos los temas concernientes al sexo, incluyendo la desnudez en fotografía, dejaron de ser tabú para las sociedades al punto que, en aras de la libre expresión, se transformaron las legislaciones trayendo como resultado que muchas imágenes que en décadas pasadas eran consideradas pecaminosas o pornográficas, poco a poco se volvieran legales y moralmente lícitas. 

en estos temas.

El arte, la moda y la publicidad, toma
Pero los cambios de mentalidad y de legislaciones no se quedaron ahí sino que, en muchos países, siempre y cuando los protagonistas tengan la mayoría de edad, la pornografía dejó de ser ilegal y hoy en día es muy poco lo que está expresamente prohibido. Es importante aclarar que, por más artístico que se pretenda ser, las leyes de casi el mundo entero penalizan fuertemente cualquier intervención de menores dos de la mano con los medios de comunicación, han jugado y siempre jugarán un papel definitivo en esa configuración cultural con que la sociedad y el individuo calibran sus pudores puesto que, el arte, la moda y la publicidad,  suelen ser artífices de nuevos y más osados destapes dando pié a que cada vez sea más aceptable lo que era inaceptable.  
Desnudos publicitarios en revistas
Hoy en día es frecuente ver en revistas y periódicos desnudos publicitarios y fotografías de moda que dejan muy poco a la imaginación;  en el caso de la televisión, muchas veces en horario familiar, vemos campañas publicitarias bastante picantes, notas de moda donde aparecen modelos luciendo transparencias, vestidos de baño minúsculos y ropa interior traslucida. Ya no sorprende encender el televisor y toparse con películas donde se ven desnudos y escenas de parejas haciendo el amor, algunas de estas manejadas sutilmente mientras que hay otras bastante evidentes para ser televisión… También vemos programas periodísticos, novelas y comedias con tramas y escenas que le aceleran el pulso a más de uno… 

Afiches y calendarios de taller, EN UN TALLERTal vez el segmento en donde más se aprecian los mayores destapes es en la publicidad impresa, en lo que en Colombia llamamos “afiches o calendarios de taller” que se caracterizan por exhibir mujeres mega voluptuosas en micro vestidos de baño o semidesnudas y hasta desnudas en poses incitadoras. Esta idea publicitaria surgió por parte de los fabricantes y distribuidores de auto-partes para obsequiar los calendarios a los mecánicos y a talleres de mecánica automotriz, pero estos afiches tuvieron tanta acogida que la idea comenzó a ser utilizada por otros sectores como el de la construcción, industrias metalmecánicas, etc. Y hoy en día es frecuente toparse con este estilo de publicidad en cualquier parte. Al principio eran mujeres en vestido de baño pero cada año las fotos se volvieron más osadas hasta llegar a los desnudos y el problema es que estos afiches o calendarios son expuestos indiscriminadamente en diversos locales comerciales a la vista de todo público incluyendo menores. 

Después de no sé cuanto años de estar viendo este material en talleres, gimnasios, peluquerías, almacenes de materiales para construcción, etc. Hasta que en el 2011, en Bogotá, se comenzaron a tomar medidas al respecto: La Concejal Clara Lucía Sandoval, en aras de proteger a los menores de edad a la exposición de este tipo de material gráfico, lanzó una propuesta en el Consejo de Bogotá con la que buscaba prohibir la exposición en lugares públicos de todo material que contenga imágenes pornográficas de hombres ó mujeres desnudos…
 


Típico calendario de taller...La propuesta fue aprobada y tuvo buena acogida en los bogotanos gracias a que esta ley, bastante necesaria, fue planteada para proteger a la niñez y únicamente prohíbe la exposición pública del material mas no prohíbe su realización; sin embargo queda en el are una pregunta: ¿Eso querría decir que para la Concejal Clara Lucía Sandoval y para el Consejo de Bogotá, todo desnudo es pornográfico…? 

En lo concerniente a la redacción de la ley este asunto puede ser un paso preocupante hacia el resurgimiento de anticuadas cesuras puesto que, al momento de redactar leyes reguladoras donde se utilicen los términos “desnudos” y “pornográficas” dándoles un mismo sentido, se estaría sentando un precedente legislativo poco conveniente para los que vemos el desnudo como una manifestación
artística.   

Lo cierto es que este conjunto de imágenes que diariamente están al alcance de la vista, sumado a que gran parte de la pornografía está legalizada y se puede encontrar en internet o la vuelta de la esquina, todo esto ha contribuido enormemente a que el público en general se familiarice con los destapes y que sea más frecuente que una misma imagen sea para algunos natural o artística mientras que para otros sea ofensiva o pornográfica, entonces la definición queda sujeta a la visión personal con que cada cual lo ve.

Hay un polo extremo en donde para nadie queda duda de lo que es pornografía y es cuando las imágenes no dan lugar a la imaginación puesto que muestran genitalidad explícita de actos sexuales; cabe tener en cuenta  que, para que una imagen sea definida como pornográfica, no es preciso que aparezcan dos o más protagonistas en escenas copulativas puesto que una sola persona, de cualquier género, puede representar varias situaciones suficientemente obscenas y por lo tanto pornográficas.


Apartándonos de lo que para todos es obviamente pornográfico y pasando a  lo erótico hasta llegar al simple desnudo, encontramos una enorme franja donde resulta muy difícil establecer parámetros universales que definan y separen lo artístico de lo pornográfico puesto que son visiones subjetivas que dependen de la crianza y del entorno individual de cada persona, por lo tanto siempre encontraremos que, para los más conservadores, resulta indecoroso cualquier estilo de desnudo masculino o femenino, entonces no es de extrañarse que para este grupo sea pornográfica una foto que deje ver el pubis  así sea que la fotografía esté desprovista de malicia y tenga valores muy estéticos. En cambio, para observadores con criterios más abiertos, la concepción de lo artístico es más amplia: basta con que la imagen no trasmita morbosidad y que cuando se muestra la zona genital no se le dé relevancia sino que simplemente haga parte de toda una composición equilibrada y agradable.

Independientemente de cómo lo defina cada cual, apartándonos de lo que a algunos les guste o de lo que a otros les disguste, lo importante es que antes de realizar, participar o exhibir fotografías de desnudo, los autores y protagonistas investiguen lo que permite o prohíbe la  legislación local de su ciudad, de su estado o su país porque hay que recordar que el desconocimiento de la ley no exime del castigo.