domingo, junio 20, 2010

el temblor, de JOSE ANGEL VALENTE


El temblor

La lluvia
como una lengua de prensiles musgos
parece recorrerme, buscarme la cerviz,
bajar,
lamer el eje vertical,
contar el número de vértebras que me separan
de tu cuerpo ausente.

Busco ahora despacio con mi lengua
la demorada huella de tu lengua
hundida en mis salivas.

Bebo, te bebo
en las mansiones líquidas
del paladar
y en la humedad radiante de tus ingles,
mientras tu propia lengua me recorre
y baja,
retráctil y prensil, como la lengua
oscura de la lluvia.

La raíz del temblor llena tu boca,
tiembla, se vierte en ti
y canta germinal en tu garganta.

martes, junio 15, 2010

de las bisiestas tardes




De las horas crudas como en el origen

eternidad sin mi, ausente y soledad

deliciosa soledad, tangible y poseída

arrebatas al mundo la consistencia

mientras arden entre tus dedos

todo lo que jamas mi sueño y vuelas

y en la palma de mis manos el resto

que hasta ni dios conjura, abastecida

semilla, flor y fruto onírico para comer en calma.