En 2014 la artista tokiota Rokudenashiko fue arrestada en su casa por haber infringido la ley japonesa relativa a la obscenidad: había puesto en marcha una campaña de crowdfunding para realizar una impresión 3D de su vulva destinada a fabricar un kayak con la forma de su propio sexo, y vio que de repente se enfrentaba a dos años de cárcel y 20.000 dólares de multa. En vez de disculparse y retirar su obra, como esperaban que hiciera, decide luchar por su libertad de expresión, demostrar que se trata de un caso de censura y de represión sexual, y publica un manga sobre su encarcelación en el que reflexiona sobre la contradictoria percepción del sexo femenino en la sociedad japonesa.
En efecto, en Japón la representación de los genitales es ilegal, son difuminados, pixelados o borrados en las películas pornográficas, pero en paralelo existe una celebración anual del pene, el Festival del Falo de Acero de Kawasaki, que venera el órgano sexual masculino y lo expone ese día de manera omnipresente a través de ilustraciones, decoraciones, dulces o esculturas. “Soy probablemente la primera mujer a la que arrestan en Japón por haber usado su propio sexo como forma de expresión”, afirma Rokudenashiko, cuyo objetivo es romper el tabú de la representación del sexo femenino en la sociedad japonesa, desmitificarla, normalizarla y, según sus palabras, “derribar la visión masculina del sexo femenino del cual sólo se habla a través del prisma de la obscenidad”.
En su manga ‘Obscenidad’, la autora hace alarde de mucho humor, al plasmar una situación rocambolesca y totalmente inesperada para ella, donde se ve de repente esposada y convertida de un día para otro en una delincuente; pero se trata sobre todo de una obra militante y feminista en la que su relato viene acompañado de interludios con explicaciones jurídicas y culturales sobre las draconianas leyes japonesas relativas a la obscenidad, el funcionamiento judicial o el sistema penitenciario nipón. Vice Media y Broadly Production realizaron un reportaje sobre la autora que puede verse en este enlace: https://www.youtube.com/watch?v=7ZYDGN4TPZU
Rokudenashiko (Shizuoka, 1972) es el nombre artístico de Megumi Igarashi y significa en japonés “inútil” o “incapaz”. Rokudenashiko, dibujante y escultora, se dio a conocer por su serie de moldes de su propia vulva. Convirtió su sexo en dioramas, en fundas de móvil, en joyas o en lámparas, y hasta en un kayak basado en una impresión 3D de su vulva, bautizado el “pussy boat”. Rokudenashiko llama a estas piezas “deco-man”, man como diminutivo de manko, que en japonés significa “vagina”. Las piezas deco-man representan desde astronautas aterrizando en la luna, festivales idílicos de verano con mujeres en kimono y hasta una escena de limpieza de la catástrofe de Fukushima. En 2014 Rokudenashiko fue inculpada por delito de obscenidad, lo que la llevó a dibujar un manga sobre su experiencia en la cárcel y la percepción del sexo femenino en Japón. Actualmente está esperando para apelar a una instancia superior.